La situación económica española es conocida ya por todos, las dificultades que atravesamos están haciendo de pantalla para las pocas buenas noticias de nuestro país. Pero la realidad nos dice que desde el inicio de la crisis las exportaciones españolas han seguido una tendencia creciente que nos está salvando. El buen comportamiento no se corresponde del todo con la realidad ya que las empresas españolas están saliendo al exterior más con el objetivo de supervivencia que con el de permanencia, pues cerca del 80% de las PYMES no cuenta con un plan de internacionalización, eso si, ya es un primer paso.
La mayoría de las empresas españolas necesitan soluciones para potenciar sus ventas en el exterior al tiempo que mejoran su competitividad, inevitablemente estas necesidades les llevan a cruzarse con el e-comerce o comercio electrónico. ¿Qué medio o canal ofrece más oportunidades de internacionalización que la red que conecta al mundo? Las empresas españolas deben asumir la llegada del futuro apostando por él, pues están ante la oportunidad de reinvertar sus negocios, canales de distribución, costes logísticos, publicidad, sus clientes...
El negocio online o comercio electrónico está mucho más desarrollado en países vecinos nuestros como Alemania, Francia y sobretodo Reino Unido (89% consumidores online), que ha establecido estrategias para conseguir articular una red de comercios online muy potentes. Si miramos al otro lado del charco queda claro que el futuro, allí, ya ha llegado. Estados Unidos marca el ritmo, sobretodo en la innovación tecnológica, sin embargo existen mayores oportunidades en mercados menos hostiles y con mayor crecimiento del volumen de ventas y de los consumidores online, es el caso de Brasil.
El e-comerce en España
El e-comerce en España viene creciendo al 20-30% en los últimos trimestres, aunque debemos tener en cuenta que el porcentaje de ventas digitales sobre las ventas físicas se sitúa en torno al 3-4% en toda la zona Euro, quedando muy lejos de EE.UU. o Asia.
España no tiene una posición muy ventajosa, pues la realidad nos dice que muchas empresas aún cuentan con tecnologías obsoletas que les impiden ser competitivas y adaptarse al cambio, por otra parte el grado de profesionalización en las empresas y las administraciones públicas en e-comerce es también bastante bajo. No obstante España tiene la capacidad para aceptar el reto, no olvidemos que somos pioneros en la implantación del DNI electrónico, documento que según los expertos es ideal para el e-comerce debido a la seguridad que garantiza y a su destacado papel en la reducción de la economía sumergida.
En relación a la entrada del gigante Amazon en España se espera que ayude a popularizar la compra online, además supondrá una fuerte presión competitiva que ayudará a madurar al comercio electrónico nacional, obligando a cambiar modelos de negocio online para poder competir con el gigante estadounidense.
Según la Comisión del Mercado de las Telecomunicaciones (CMT) la distribución geográfica de las ventas españolas sería la siguiente:
Como claramente apreciará el lector nuestra orientación es más bien comunitaria, vemos que incluso Estados Unidos y América Latina, 4,6% y 4,7% respectivamente, superan a Asia Pacífico que se queda con un 2,4%.
¿e-Comerce con... China?
China registró en 2011 que de 420 millones de internautas, al menos un 44% realizó una o más compras en Internet, unos 185 millones de consumidores. Por su parte, las ventas online apenas suponen un 0,9% del total (recordemos que China tiene mas o menos 1.300 millones de habitantes) y las previsiones realizadas auguran un crecimiento anual medio de aproximadamente el 52% hasta 2014. En 2015 se estima que China contará con la friolera de 350 millones de compradores online.
Es tal la potencia del mercado que las empresas chinas aun no han salido al exterior, ni falta que les ha hecho ¿no?, sin embargo muchas de las empresas de comercio electrónico más potentes están preparando planes de internacionalización que verán la luz en los próximos años.
Lo imprescindible para empezar...
Para iniciar una actividad empresarial online con China algunos de los puntos que no se pueden olvidar son:
- Validar tu modelo de negocio, conocer tus ventajas competitivas y buscar la máxima eficiencia en costes. En mi opinión una estrategia de diferenciación por costes en muchos casos no tendrá sentido, no olvidemos que competimos con China.
- Crear una estrategia de e-comerce internacional, desde el principio, además es muy importante tener una estrategia de marketing que se oriente hacia el cliente final.
- Otro punto importante son tus "partners", actualmente en China apenas se habla el inglés, y los negocios no son una excepción, por tanto es necesario hablar el mandarín o recurrir a un traductor. Algunos de los partners imprescindibles son: "Alipay", el "PayPal" de China; "TMall", si buscas comercio electrónico tipo eBay (B2C); si buscas e-comerce entre empresas (B2B) tu sitio es "Alibaba"; y para el posicionamiento SEO el principal partner será "Baidu", la copia china de Google que domina el mercado de los motores de búsquedas.
- En el caso de querer importar productos chinos, te interesa conocer la variabilidad temporal de la logística, SEUR asegura que el transporte aéreo con China tarda 3 días de media, el transporte por barco 31 días. Es muy aconsejable ir a China a analizar la calidad de los productos, y tener un centro logístico (3PL) en Shangai o Honk Kong para no depender en exceso de los "partners" locales.
-En el caso de querer exportar productos españoles, las necesidades logísticas disminuyen, pues la mayor parte de las agencias de transporte garantizan la entrega al consumidor final gracias a los acuerdos con sus homónimas chinas.
- En cuanto a los productos españoles que están teniendo capacidad de penetración en el mercado chino, destacan los productos de alimentación gourmet, y otros bienes exclusivos y de lujo.
Finalmente, las predicciones nos indican que el comercio electrónico está llegando a los consumidores de las comunidades más rurales. El gobierno Chino ha visto en el e-comerce la oportunidad de dotar a esa población rural de una oferta de productos mucho mayor a la actual, y estos cambios generarán oportunidades comerciales en los próximos años.









